El equipo ha centrado el estudio en la falsa nécora ( Liocarcinus depurator ), un crustáceo decápodo de interés comercial.
El equipo ha centrado el estudio en la falsa nécora ( Liocarcinus depurator ), un crustáceo decápodo de interés comercial. En el Mediterráneo y el Atlántico, la intensidad y la ubicación de los frentes oceanográficos que limitan la conectividad genética entre poblaciones de cangrejos marinos varían a lo largo del tiempo. Estos cambios de carácter dinámico, descritos en un artículo publicado en la revista Scientific Reports , condicionan también la estructura genética de las poblaciones de cangrejos marinos de interés comercial y gastronómico. El nuevo trabajo está dirigido por los expertos Francesc Mestres, de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la UB ( IRBio ), y Pere Abelló, del Instituto de Ciencias del Mar ( ICM-CSIC ), y aporta nuevos datos de interés científico para mejorar las políticas de conservación y explotación comercial de estos crustáceos. También son coautores de la investigación la profesora Concepción Arenas y los estudiantes de grado y máster Víctor Ojeda, Bruna Serra, Clàudia Lagares, Eva Rojo-Francàs y Maria Sellés, de la Facultad de Biología de la UB, así como otros expertos del Instituto Español de Oceanografía ( IEO-CSIC ). Los frentes oceanográficos cambian y son dinámicos Las corrientes marinas pueden modular el flujo génico —es decir, el intercambio de genes entre poblaciones de una misma especie— en el medio oceánico. Esa conectividad genética es un factor fundamental en la evolución biológica.