- La comisión de profesionales expertos designada para investigar los hechos vinculados a la agrupación CREA ha presentado un informe preliminar, que ha derivado en diversas medidas cautelares.
La comisión de profesionales expertos designada para investigar los hechos vinculados a la agrupación CREA ha presentado un informe preliminar, que ha derivado en diversas medidas cautelares. La comisión está integrada por tres especialistas con formación específica en violencia de género y acoso institucional, se constituyó a finales de agosto y empezó a trabajar en la primera semana de septiembre. Durante cuatro meses se han realizado quince sesiones de trabajo y han comparecido ante los expertos once denunciantes.
Los hechos enmarcados en el grupo CREA que los declarantes han relatado ante los expertos son muy graves: podrían ser constitutivos de conductas de coerción sexual, coerción psicológica, maltrato y explotación personal y profesional, así como conductas vejatorias e intimidatorias, que podrían encajar en la posible existencia de un grupo coercitivo de alto control.
En vista de la gravedad de estos hechos, la comisión, por unanimidad de sus miembros, acordó elaborar un informe preliminar de conclusiones de este primer tramo de la investigación. El rector recibió el informe el pasado 19 de diciembre, junto con dos informes complementarios: por una parte, una evaluación pericial psicológica de la fiabilidad de los relatos de las denunciantes; por otro lado, un informe penal para valorar la relevancia jurídica de los hechos expuestos.
Las conclusiones de la comisión apuntan a la existencia de conductas intolerables y del todo incompatibles con los valores y principios de la Universidad de Barcelona. En base a estas conclusiones, la Universidad de Barcelona acuerda adoptar las siguientes actuaciones y medidas:
1. Denunciar los hechos ante la Fiscalía Provincial de Barcelona, para que sea la justicia ordinaria quien se ocupe de investigarlos. Si la Fiscalía decide presentar denuncia o querella, la universidad solicitará personarse como acusación popular.
2. Dada la gravedad de los hechos relatados, se ha acordado la incoación de dos expedientes disciplinarios con la adopción de medidas cautelares de suspensión de trabajo y un tercero de suspensión de la condición de catedrático honorario.
3. La comisión de expertos seguirá investigando: tomará declaración al resto de las personas denunciantes y emprenderá las actuaciones que considere oportunas para el esclarecimiento de los hechos, respetando siempre la posible investigación penal. Durante la actual fase de investigación se han incorporado otras cinco personas, hasta completar un total de dieciséis denunciantes. La comisión investigará también cuestiones académicas y éticas de las que ha tenido conocimiento hasta ahora.
4. Se activan medidas de acompañamiento psicológico para todas las personas de la comunidad UB que se hayan visto afectadas por este caso, tanto en la actualidad como en el pasado.
5. Se adoptarán medidas cautelares para evitar que aquellos méritos académicos y profesionales vinculados con el caso sean tenidos en consideración en los procesos de selección de profesorado , con el objetivo de garantizar los principios de concurrencia, imparcialidad y objetividad de estos procedimientos.
La consternación de la Universidad de Barcelona era absoluta en julio, en el momento de recibir la denuncia, y es absoluta ahora, ante la situación en la que nos encontramos. Los hechos relatados por las personas denunciantes son de gravedad injustificable, son hechos intolerables y repulsivos, que vulneran la dignidad y el respeto que cualquier persona merece. La Universidad de Barcelona es consciente y lamenta profundamente el sufrimiento y el dolor de las personas denunciantes. Nadie debería vivir nunca situaciones como estas y tanto las instituciones como el conjunto de la sociedad civil deben ser implacables en su prevención, denuncia y erradicación. La Universidad de Barcelona hará alusión siempre a todas las personas que hayan vivido situaciones de abuso o violencia del tipo que sea, con el compromiso firme de saber la verdad y de dirimir responsabilidades.
La Universidad de Barcelona tiene un compromiso inequívoco de rechazo ante cualquier conducta violenta y de acoso contra las personas y, en consecuencia, un compromiso de garantizar un entorno seguro, respetuoso y libre para todo el que forma parte de la comunidad universitaria. Este proceso ha puesto de manifiesto la importancia de seguir reforzando los mecanismos internos frente a situaciones de acoso o violencia de cualquier tipo.
Cronología
La Universidad de Barcelona ha actuado sin demora, con plenas garantías y con toda la contundencia para esclarecer los hechos denunciados en el mes de julio. Inmediatamente se activó una información previa, uno de los procedimientos previstos que permite actuar con las máximas garantías de defensa de los derechos de las partes implicadas, de confidencialidad y protección a las víctimas. Dada la gravedad de las conductas denunciadas, se acordó la suspensión cautelar de las funciones que como catedrático emérito ostentaba el doctor Flecha. Paralelamente se activaron diversas gestiones, como la cancelación de la ocupación temporal de espacios UB para la realización del congreso internacional European Conference on Domestic Violence organizado por CREA, y la desvinculación del dominio ub.edu de la página web y del correo de CREA, corrigiendo así una situación del todo anómala que se estaba produciendo desde 2015, cuando CREA dejó de formar parte de la Universidad de Barcelona.
Desde el mes de julio se está haciendo una monitorización de mensajes publicados en redes sociales desde perfiles vinculados a la UB que puedan vulnerar el Código ético de la universidad. Además, todas las informaciones, quejas y denuncias relacionadas con el caso que han llegado a través del buzón ético, el buzón antifraude y otros canales institucionales han sido incorporadas al proceso de información previa.
La de julio de 2025 es la primera denuncia formal que la Universidad de Barcelona ha recibido después de los archivos de 2004 y 2016 por parte de la fiscalía. En 2004 se denunciaron unos hechos relacionados con conflictos de funcionamiento interno del grupo CREA, gestión económica y de becas, y otros. La universidad activó los mecanismos internos vigentes entonces, abriendo una información previa y nombrando a un instructor. El informe final, que proponía la adopción de diversas medidas (como una auditoría llevada a cabo en 2005) se elevó a la fiscalía, que archivó el caso en 2006.
El doctor Ramon Flecha dejó la dirección de CREA en el año 2006. En mayo de 2015, CREA dejó de ser una estructura interna de investigación de la Universidad de Barcelona y, por acuerdo de sus miembros, pasó a denominarse «comunidad de investigación» y a integrar a investigadores provenientes de diferentes disciplinas, universidades y centros de investigación.
En 2016, la Universidad de Barcelona volvió a tener conocimiento de una presunta irregularidad en el marco del CREA. Aunque la agrupación ya no formaba parte de la estructura de la UB, se recibió una denuncia interna por abusos psicológicos y comportamiento sectario. La universidad la elevó a la fiscalía, que abrió diligencias y concluyó que no había hechos constitutivos de delito ni pruebas objetivas de infracción penal. El caso quedó archivado.